04 La partida de Joan.

Yo, ideólogo loco y con pésimas nociones de ingeniería, fui el primero en partir ya con la primera cabaña a punto de coronar con el techo de paja.
Los últimos días fueron intensos, incluyendo una visita la herrero de Kongle, pequeño pueblo dowayo, famoso por haber sido la base logística del antropólogo Nigel Barley.

El mismo día de mi partida había llegado Su Majestad de París y tuve la suerte de poderlo saludar personalmente y comentarle la evolución de las obras. Le prometí seguir con mi función institucional de representar al Emirato de Faro en el exterior y promocionar el turismo cultural y ecológico de esta bella región del Norte camerunés.

Me dio su bendición, nos tomamos la foto de cortesía, me tomé el último yogur del príncipe (uno de los hijos del Emir) y tras regresar a la obra y despedirme de mi nueva familia euro-africana cogí la moto y me fui para Carrefour Poli (cruce donde se coge el bus que va hacia Ngaounderé).

Sobre la moto, cubierto con un pañuelo árabe, al más puro estilo Laurence de Arabia, dejé atrás Poli Ville, el Emirato, a mis viejos y nuevos amigos, y el Bukarú Camp avanzado. Una sensación de emoción contenida me invadió sobre esa moto china, ensamblada en la vecina Nigeria, y tras llegar al asfalto ‘civilizador’ del cruce de Poli, dije en silencio ‘seyeso’, hasta la próxima.

Joan Riera.

Categorías: Camerún, Principio | Deja un comentario

Navegador de artículos

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: